Esta mañana me decidí ir a probar al río a ver si ya empezaba a dar la cara algún llobarro y por que no algún Bass, estos días pasados hubo un fuerte viento que ha limpiado un poco pero aun hay demasiadas algas por abajo y en superficie flotando a pesar de ello se veían algunos claros donde probar con algún vinilo montado tipo Texas, no tenia intención de madrugar demasiado así que a las 7 hs me puse en marcha y antes de que asomara el sol ya estaba haciendo los primeros lances con uno que me regalo mi amigo José, no recuerdo su nombre y no lo había usado hasta ahora pero me pareció muy oportuno estrenarlo.
Voy caminando por la orilla y buscando los claros donde lanzar, tengo un toque al vinilo pero nada, seguro que mordió la cola y nada mas, sigo mi camino y veo un hueco rodeado completamente de verdina, especulando que allí debajo se escondiera algún depredador y aún a riesgo de perder el vinilo allí coloco mi cebo a la segunda vuelta de manivela siento el golpe, cojo la bobina con la mano, golpe de muñeca y a ver como la saco de entre tanta hierba y a esa distancia 20 mts cuando menos, lentamente lo voy trayendo y en el trayecto arrastro también algas que afortunadamente con sus coleteos el mismo se deshace de ellas, la pongo en seco, 46 cm.
Entusiasmado sigo con mi camino, el sol empieza a asomar y los alburnos empiezan a darle vida y colorido a las tranquilas aguas en el centro del río, algún ataque a lo lejos donde me es imposible llegar, la esperanza de otra captura esta latente hasta que una tremenda cabeza negra asoma a pocos metros saca medio cuerpo y vuelve a caer haciendo un fuerte estruendo que rompe con la tranquilidad de la mañana, un gran siluro se adueña de la zona, ya no tengo mas nada que hacer, a partir de allí seso toda actividad, estando semejante animal en la zona dificilmente alguien se anime a competir, me quedo una 1/2 hora mas probando aqui y alla pero es hora de marchar el resto del río esta imposible, quizas mañana repita.
Hasta la proxima.....................



