El sábado por la noche me acosté pensando en no salir al día siguiente como es de costumbre, por la mañana había estado en el rió y ni una picada tuve y eso desanima bastante y como mi compañero esta remolón me daba pereza salir otra vez solo.
Pero me desperté sobre las 6hs. y una voz interna me dijo"anda muevete no seas así que hoy es tu día de suerte" así que me levante y encare hacia uno de los tantos desagües que hay cercanos, pero en el camino disidí cambiar de pesquero antes de las 6,30 estaba dale que te pego, llego a la zona y ni un alma a la vista, raro siempre suele haber alguno si no rapaleando al siluro o a la carpa, el tiempo transcurre y ni picada, una leve brisa de mestral me auyenta un tanto a los molestos mosquitos que en estos días están tremendamente molestos y en cantidades, el agua apenas se mueve con una suave corriente, embuido en mis pensamientos estoy cuando me sobresalta el ladrido de un perro muy cercano, esto me consuela no estoy tan loco, alguno lo esta al menos tanto como yo, a esa hora paseando al perro?????, en ese momento siento un leve toque en la puntera y sin mediar nada mas un tirón y empieza a salir hilo, aprieto el freno algo mas y empiezo a recuperar casi sin darme cuenta al paseador de perro lo tengo al lado, ¿És gran no? pregunta y yo con mi muy mal catalán le respondo "més o menys un quilo i mig" debo recoger lentamente el ultimo tramo porque todavia esta la orilla llena de hierva y no quiero forzar y romper, el nanofil esta a prueba aunque mas me preocupa el nudo con el fluorocarbon que el hilo en si mismo, con una mano sostengo la caña y con la otra cojo el salabre y lo pongo en seco.
Amanece y pongo muchas espectativas en el momento del cambio de luz pero no, ya no hay mas picadas, cambio de pesquero a ver si río abajo hay mas movimiento.
El paisaje es espectacular pero ya no hay mas picadas, es hora de dar la vuelta.
Hasta la próxima.................




















